jueves, 10 de julio de 2014

Corre, que ahí viene Bora

En el diccionario ilustrado del fútbol, junto a la palabra ‘Leyenda’ sale una foto de Velibor Milutinovic, que es el señor canoso, de gafas, saco lila y bufanda gris que ve usted rodeado de gente. El Serbio nació hace 69 años en la antigua Yugoslavia y el mundo lo conoce por haber dirigido a cinco selecciones diferentes durante cinco mundiales consecutivos. Con México en el 86, Costa Rica en el 90, Estados Unidos en 94 y Nigeria en el 98 superó al menos la primera fase. Luego con China en el 2002 se quedó en la ronda de grupos, pero en aquel país es recordado por haber logrado la hazaña de clasificarlos a un mundial, cosa que no habían logrado antes y que no han vuelto a conseguir desde entonces.

Anda en el mundial Milutinovic, porque el mundial es lo suyo. Es tan conocido y tan querido que el mundo entero le llama ‘Bora’. Uno le dice “Bora” para llamarlo y el tipo voltea de inmediato, siempre con una sonrisa. A donde llega es rodeado de hinchas, periodistas y colegas, y él los atiende a todos. El otro día estuvo hora y media en la sala de prensa del Maracaná sin poder pasar de la puerta porque se le fueron encima nigerianos, chinos, indios, paquistaníes, españoles, latinos, dos tipos de la FIFA, todos a saludarlo, y él los atendió a todos sin perder la compostura.

Es tan amable Bora que yo me le acerqué a decirle en tono de chiste que no lo dejaban entrar y él me respondió que no había problema. Incluso me dio la mano sin yo extendérsela. Luego pensé que con razón ha dirigido a tantos equipos, si no le dice que no a nadie. De hecho, luego de China estuvo al frente de Honduras, Jamaica e Irak, y hoy trabaja como embajador del mundial de Qatar 2022. Milutinovic encarna en su ser la ONU del fútbol, raro que no haya pasado por Colombia.

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